Intenté no ser tan obvia hace un rato.. Pero esto me supera. Ahora me largo a la nada, al no pensar mientras Butterfly Explosion me satura las dos neuronas que me quedan, mientras mis manos bailan solas; solas tan re lejos de tu cariño.
Tengo miedo, tengo miedo Rous, si al final, las vueltas van y vienen, como las olas; y de qué sirvieron las olas si todo volvió a como era en un principio. Me da miedo mañana, mañana en literal y en metafórico. Sé que es culpa mía por haber visto tanta lesera de don Walt cuando chica y pensar que las cosas se solucionaban y que el príncipe llegaba al final del cuento... por que poco a poco me doy cuenta que no es así, y que más que mal esas cosas que pasaban cuando era chica ya pasaron... ya pasaron.
Me asusta que no vuelvan a pasar; me asusta pillarme en una casa llena de gatos, me asusta terminar siendo una vieja de mierda. Me asusta ver tu cara en cada sueño, y darme cuenta al despertar de que nunca eresfuiste serás, seas quien seas.
Y mientras mas lo siento, mientras más fuerte suena Svefn-g-englar dentro de mi cabezota colorada, más fuertes son las ganas de arrancarme al puerto, y volar lejos bien lejos, por allá donde el puerto me queme con él, donde las callejas y los ascensores sean el refugio de esta pseudo mente casi creativa que soñó mucho cuando chica.
No quiero necesitarte; no, no. Quiero poder volarme lejos, quiero poder verte subir a la luna con el humo del cigarrillo que sé que me hará dormir  hasta mañana. Hasta un mañana sin gritos y sin miedo, hasta un mañana en que las mañanas sean un cuento diferente.
Cómo extraño esas mañanas con sonrisas de temprano, cómo extraño esas mañanas en que mis manos se enredaban en tu pelo de luna.

Intento

Intento escribir, intento no pensar.
Intento volver a la nadasidad de antes, de antes de conocerte.
Intento ignorarte, ay, vanos intentos.

Intento dejar de intentar interesarte
Es patético, si.
Una noche más de poco sueño mucha mente.

Intento leer, intento concentrarme




Intento volver a querer siquiera un mañana.... pero no.
Intento no necesitarte. Por la cresta, en vano.

(sobre) viviendo

Quien vuestras manos y pies besa.

Sub-rayo eso con tinta rojo pasión y doblo la carta en forma de insecto.
Lleno el sobre con flores, cortadas con cuidado en una noche de solsticio
Miro la luna morir en los cerros, allá lejos
tan lejos.
enciendo el que (prometo) será el último cigarrillo de la noche, y me siento a esperar
Que las Ansias se marchen con la luna,
que las Ansias se hundan en la laguna
Manchada por trescientos soles relucientes.


Tiro el sobre al agua, para que las ninfas lo encuentren
Y lo lleven lejos, a las tierras de Avalon.


Ojalá fuese tan facil de hacer como de decir

Closure

Ni espirales, ni pájaros
ni luces, ni juegos
Ni ska, ni baladas.

No te quiero nada más.
nunca más.

Me basta, por ahora, el contingente de (ir) realidad de la cabeza.

Crónicas del patio

Una tarde normal en el patio; un llamado de mi hermano
"mira, un caracol nadando!"
Lo tomamos, y curioso, asomó sus cachitos al sol. Le pusimos el poco original nombre de Agustín.
Agustín es lindo, vive en la palmera al lado del sillón del patio. Y saca sus cachitos en las tardes, sentado en una camioneta de juguete. Es amigo de las tres lagartijas de las murallas, y de los cuatro gatos...
No, verdad que los gatos le tienen ganas al Agustín.
El Agus es shuer loco, te fijas? Le gusta escuchar a Yann, pero también corea con los Quila, es medio volátil, siempre que saca sus cachitos termina mareado.
Y el Agus corre rápido, lo vieran correr por la palmera! (claro, el problema es cuando la hoja/rama en cuestión se da vuelta)
El problema del Agustín son sus amigos. Apenas se asoma, aparecen la arañita que salta y el grillo Antenalarga. Grillito es grande, lo dejan salir de noche; la araña en cambio es aún muy pequeña... y desordenada!
A veces me pregunto si a los habitantes del patio les molesta mi presencia. (Me asusta que se asusten); y mientras mas los veo, mas me doy cuenta de lo insignificantes que somos, y lo ciegos que nos volvemos para algunas cosas. Con nuestros químicos hemos logrado grandes cosas, si; pero no miramos el mini universo que tenemos a nuestro alrededor. Cómo puede asquearte una creación tan bella y tan perfecta como los ojos de filigrana de Agustín, o las traviesas antenas color temblor de Antenalarga? Los miro, cada uno en lo suyo, y confieso que me enternezco. Aunque re pocos puedan entenderlo.
Me gustaría poder tomarlos y decirles que van a estar tranquilos en este patio, sin que venga alguna gran empresa a expropiar todo y venderlo a precio de huevo. No, nadie va a tocar este patio que es de mi abuela, ni a su fauna que puede parecer común, pero que si miras bien,  te sorprende con sus detalles.
A veces pienso que pasamos demasiado tiempo metidos en nuestras cosas de humanos, de gente alta que ve todo desde arriba. Nos creemos tan superiores, y sin embargo somos tan pobres! Comparo el correr de Agustín con el correr de la gente en el paseo Ahumada, o el mismo paseo frente a nuestra casa. Prefiero infinitamente el paseo a vuelta corta que dan los caracoles, o el correr de las hormigas. Hasta donde yo entiendo, Agus corre por que quiere estar al sol, o para que le llegue más viento. Y nosotros? Corremos por dinero, por acciones; por una vida muchas veces de mentira, por un consumo innecesario, por un "quiero tenerlo"... querer no es malo; pero correr desesperadamente por algo material, ¿Es tan racional? Agus no sé si filosofe mucho, pero si siente; siente de pura manera, ve con sus pequeños ojitos. Y vive en el patio, lo hace más bello con su simpleza caracolesca.

Cigarro

Son las tantas de la mañana y mi compañia es el anaranjado naranja
y siento el beso suave de un cigarrillo que me acompaña a estas horas,
un cigarrillo de menta
y te de durazno
en estos minutos me gusta tanto tanto
ser ambidiestra y desmemoriada
y poder escribir de ti
mientras las cenizas caen lento en el agua tibia
con un último crujido.
Que marca el final de esta travesía, por las lejanas tierras de Cortazar
Que marca el final de esta travesía sin principio, ahora que tengo
ambas manos libres
frias.

Siento el beso suave del cigarro, que va y viene en mi memoria
vestido con un sombrero negro y una guitarra
vestido de negro, jugando con una tapa
en un lejano día
perdido en mi memoria.


En un lejano día de Lapsus
En un regreso suave a las puras calles llenas de alcohol.
En un lejano día, en que esperamos
en lugares diferentes, a miles de metros de distancia
y miles de años de luz de acá, de allá detidemi
pero no de nosotros.
nunca nosotros, nunca jamás.
sólo un tú y un yo y un par de segundos de éxtasis.

Me miro, y me doy cuenta de varias vueltas.
Que estoy vestida como el día que te conocí
Que es casi la hora en que mi amado se paseaba por mi pasillo
Que en estos minutos te quiero a ti, en mi cama
para un segundo de derrocamiento
para un segundo de aplastamiento
de confusión.
Que es quince minutos antes de tus sueños plácidos.
Que sin querer sen un renacimiento, terminamos metidos hasta las patas en lo que no entendemos
Que no te quiero.
No, no.
No te quiero, no te quiero nada.
Y llevo más de media hora durmiendo, acurrucada en tu pecho de luna.

Castaño

Había olvidado lo bonito que eras. Ahora entiendo por qué me enamoré de tí cuando chica.
Me acuerdo que una vez una amiga me dijo que te habías arruinado con los años.
Estoy en desacuerdo.
Has mejorado.... eres Castaño, quien siempre pensé que serías.
Y así te vas a quedar, por que vamos en circulos diferentes.





¿Te acordarás de mí?
Es tiempo de preguntarle al destino

biáidh

Un poema es una cosa que será.
Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser.
Huye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento.

(Vicente Huidobro, Altazor)