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Tengo miedo Rous, tengo miedo, ahora sí.
No puede ser que el destino sea tan mala ondi con nosotras.


No, quiero pensar en ese cielo azul que vamos a mirar
y en las amanecidas conversando, rodeadas de tacitas de té (porque el café te da acidez) que vienen
porque van a venir, lo sé
quiero pensar en eso.
Quiero darte fuerzas
Quiero acompañarte.
Quiero poder darte la mano siempre, siempre. No quiero que tengas miedo.
No, no, aquí nos apoyamos. Aquí y en la quebrada del ají


Ahora entiendo tu miedo, tus celos.
(y me siento un poco mala por eso)
No quiero que te vayas. Sé que no te vas a ir. no no no.
No


Le vamos a ganar a esto, tengamos fe. Y bailemos ahora que podemos.
Cachai que te amo, cierto?

Pianista

Mis dedos comienzan a recorrer las teclas del mágico artilugio para deletrear, bailando desacompasamente con las cadencias de una melodía en silencio, llena de imperfecciones y temblores.
La luz artificial le da a mis manos frías una tibieza desconocida, y las yemas manchadas de tinta brillan de una manera un tanto exótica, como si hubiesen pintado con henna las manos de alguna tímida novia.
Aún así, me largo a escribir y el escaso cabello que cubre mi aún más escasa nuca se eriza al pensar en la inminencia de la velada que me espera.
Una velada en soledad.
Cuando vi por fin que eso que se llama futuro se dibujaba con una luz un tanto menos tenebrosa, vino otro y se llevó los tecitos nocturnos.
Lo siento, pero así veo las cosas.
Ahora escribo un tanto sin pensar, dejando que el agua corra, que mi pulso se calme, que los cigarrillos que dejé en el balcón se consuman con lentitud.
Te extraño, y eso me duele un poco.
Extraño tus sonrisotas pajaronas,  tus miradas rubias y esas tallas fomes que nos tirábamos, las idas furtivas a comprar cualquier estupidez en el local de la esquina. Y lo peor de todo es que me molesta extrañarte.
Me molesta un tanto ver esa bicicleta roñosa estacionada en el fondo de la facultad, me molesta que me moleste ver esa bicicleta roñosa estacionada en el fondo de la facultad.
Por que debiese estar feliz.
Pero no. Lo siento, sí, soy un poco egoísta, y yo que me reía de tus celos.
podría apostarte que él piensa que hay algo raro conmigo, pero tu sabes que no. Tu sabes que no, por que siempre nos hemos celado mutuamente.
Y si por alguna razón, mientras leías esto pensaste que había algo raro, es por que las cosas están peor de lo que pensaba.
Por la cresta, es lunes en la mañana y me doy cuenta de lo vacía que está esta facultad sin tu amistad de sol.
Me voy a caminar a Artes, mejor.

Porotoske

Que rico sería
envejecer contigo
en una casita llena de chucherías
tecitos, vasitos
peleas matutinas por la ducha
un biombo de los bitlis
y risas, tantas risas
que ahoguen esa montonera de recuerdos acuosos que tenemos
y los cambiemos por rayitos de sol
y conversaciones en Hopelandic
y pasar virutilla los sábados
cantando Strawberry Swing
Me gusta esta foto, es como cotidiana ♥
Que lindo va a ser envejecer juntitas

biáidh

Un poema es una cosa que será.
Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser.
Huye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento.

(Vicente Huidobro, Altazor)