Mostrando entradas con la etiqueta Nocturama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nocturama. Mostrar todas las entradas

Insomnio

Lo trágico (o lo cómico) es que a pesar de que me dije a mi misma que no me iba a doler
que no iba a suspirar, ni salir a mirar las hojas, ni a pensar caminando sin caminar


Pero la verdad, mientras más busco, y re-busco en los lugares recónditos de la memoria
no encuentro nada
no
encuentro
nada
que me pueda hacer sentir, o entender más allá de la sorpresa evidente, y las ganas de golpear el silencio profundo hasta encontrar una explicación plausible y aplausible a todo este desorden
que algo tiene que significar, más allá de todo este silencio

algo, algo más allá de todo, algo tiene que haber que haya generado este caos.
y no, no quiero ni puedo caminar, no quiero ni puedo conversar; y no, tampoco puedo, ni quiero olvidar
eso... eso sería la muerte misma, instantánea y retumbante de todo sonido, de todo sentido y de toda lógica

eso sería la llegada abrumante de un día sin noche, y de un juego de cartas sin estampilla ni destinatario, sería dar vueltas intermitentemente por las casitas de colores, comprando chucherías y esperando encontrarte, y eso es lo ultimo que quiero.
Lo que quiero, ahora, es abrazarte y decirte que ya no importa nada, que el tiempo fue y que hagamos como que nada, y olvidemos tanta estupidez escupida a los cielos, sin importar (que tanto) el calor que haga... de todas maneras,  siempre podemos sonreír.

Somnolencia

Las horas van pasando, lentas
Lentas como tu dedo suave recorriendo la curva de mis caderas
Limpias como el aire en el agua, y el agua en el aire, de la lluvia infinita cayendo tras los vidrios empañados

Pasan las horas, yo paso con ellas
en un paseo nebuloso por las calles del rocío
En una mirada fugaz a esos ojos insondables, con una sonrisa café y ganas de saludar
Con unas ganas de arrancar por allá por Paraguay, y subir corriendo los ocho
hasta sumergirme en tus rulos marinos, y llorar contigo ay
la infinita pena del olvido de la memoria
O también reír y bailar con la luna y las estrellas el milagro del silencio


Que largas que son las noches de ausencia, y que brillantes se ven las luces cuando el frío las cobija
Y que dulce se escucha tu voz cuando se pierde en la lejanía, entre soles y flores
Que diferente es todo en la distancia, de qué manera el sol se vuelve triangular...

biáidh

Un poema es una cosa que será.
Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser.
Huye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento.

(Vicente Huidobro, Altazor)