Vergüenza

anestesia en los puntos cardinales
frío en la oreja derecha
duda en el lóbulo temporal.
un beso marcado en la mejilla izquierda.
el sol sentado en una silla frente a mi
(y tiene el descaro de reír. Dioses)

Ganas de esconderme bajo las frazadas hasta que el mundo desaparezca

Biblioteca

Pasillo del fondo, luego de 6 estantes con libros.
Tercer estante entrando por la orilla que da a Los Presidentes
Segunda repisa, a la altura de la cintura.
Libro Arg 863.4 C827r 1988
Aún puedo encontrarlo casi sin pensar, las manos recorren las gastadas páginas como de memoria, y voy hablando en voz alta los pasajes más conocidos. Me perturba el capítulo 27. Y me fascina, también
Aún puedo recordar la sensación del vestido rozando mis rodillas ese día, también, cada vez que vuelvo a dichas estanterías.Y los rulos encogiéndose en mis hombros, con cada paso. No los extraño.
No, no extraño.
Sin embargo, la luz entrando llena del polvillo de esos antiguos libros, me dio cierta nostalgia,
cierta sensación de polera del miedo. (Hoy llevaba una con casettes)
Así que dejé el Arg 863.4 C827r 1988 en el lugar donde lo encontré
y dejé que mis manos caminaran por el lugar, como si fuese su casa.
me traje otro, esta vez. el 853.91 E19n.E.
Y acá está, escondido entre mis manos, mientras amo y surco los cielos nublados de esta noche
En busca, quizás, de tí.

Gigantes

Y llegó por fin El Día. Ese día que esperé por años, con prórrogas inútiles y respuestas absurdas.
Y lo peor es que es aún peor de lo que esperaba. Y precisamente por eso estoy acá... Esperando.
Es precisamente esta noche de pesadilla la más temida de todas, es esta noche de pesadillas la que esperé pudiese evitar indefinidamente.
Pero no.
Porque la vida ES ASÍ y las decisiones tienen un costo.

La verdad, me da más pena de la que parece que tanta palabrería se desarme como castillo, que cada mirada se convierta, de pronto, en un pozo insondable en el que los pies se amarran y las lunas sonríen timidamente.
Las estrellas alargan sus fríos brazos, me uno en silencio a su baile.
Para bailar a imagen y semejanza de tantos otros, para unirme al caleidoscopio de faldas
A ver las largas horas perderse.
(En esa delicia inenarrable de Perderse) mientras las cuerdas vibran.

Mientras las cuerdas aún vibren

Mono-tono

Y es que en torno a esos cuatro ejes gira mi vida.
La música, el futuro, el pasado, y las cosas raras.... a veces me aburre.
Hay días en que se me hace tan monotono, tan uniforme... tan sostenido. Quisiera tener algo nuevo que contar, alguna novedad sobre la inmensidad de este mundo... Quisiera poder decir, sin enredarme, lo bello que es el vuelo de los pájaros, la sensación tremenda del pasto enredándose en tus dedos, o las últimas novedades de la imaginaria Revolución.
Pero no puedo... y también, una parte de mí no se atreve.
Y es que muy en el fondo, resuenan las palabras que varias veces escuché gritar. Me asusta. Me asusto yo; no quiero ser el límite (alguien, desde el margen de mi ventana, tendría un buen par de insultos que decir respecto a lo mismo).
¿En qué minuto se convirtió la música en algo tan esencial?
(ah, ya lo sé. Gracias por eso, btw)
Me acabo de dar cuenta de que hace casi tres semanas que no me tiro en el pasto por que sí... qué carajo me pasa....
Mañana temprano me largo a caminar, como sea.

Madrugada

No sé que fue lo que fue
no sé si fue la luna en la calle, las risas que caían por el piso de abajo
no sé si era la suavidad de tu piel junto a la mía
o la tibieza de nuestras manos juntas entre los cojines
no sé si fue escucharte tan cerca, no sé si era la manera en que tus ojos se derretían como miel
No sé si fue Across the Universe sonando despacito entre nosotros.
no sé si fueron esas palabras-disparo que mandaron a correr a medio planeta
Fue el segundo después, ese ¡¿QUÉ?! que me salió de la nada.
Fueron las palabras cayendo como agua tibia sobre nuestros cuellos
Fue ese espacio en que el espacio-tiempo pareció rasgarse con un arrullo de pájaro
Fue el frío y las risas, la duda y las manos dormidas; fue ese amontonamiento de gestos que desarmaron el aire
fue... fue sublime. Fue querer muchos espacios más como ese, fue pensar un infinidad de momentos como ese
Fue crear y poseer algo juntos, ejercer soberanía en esa peca que tienes en el borde de la boca.
Fue reirme de cada cara, así como tu te reías de mi cara.
Fue despertar entrelazada a tu cintura, admirando la perfección de cada hebra de cobre.
Fuiste tú. Fuimos nosotros.
(J' aime tes Genoux)

dos veces Dios

Dos veces caen, dos veces
como trozos de vidrio fino hundiéndose en la laguna lejana.
Dos veces, dos por ti, dos por mi (un, dos, tres)
Dos veces suena tu risa en lo profundo
y la tormenta se avecina
se viene
se viene
se... viene....
se.....




vino.
Dos veces, entre una sonrisa y una estacada fría
entre una sonrisa perdida y un par de revoluciones.

Dos veces, entre el olvido y la memoria, entre el pathos y el ethos.
Una más cuando escucho el ukelele suavecito y la voz espectral. Y ahí me voy
far from home
y pateo con un frenesí silencioso la corona de ese rey, que cae sin caer
que muere sin morir, y vuelve sin hacerlo.

Y es entonces cuando todo me calza, y me muevo con frenesí, perdiendo toda noción del tiempo.
las horas pasan, la inmovilidad anestesia. La musica duele.
La sal arde.








Inception.






las horas vuelan, la melodía se repite. Y vamos, una vez más, a recordar.
Recordemos, cuando era un dios, casi dos. Lo entiendes?
(tengo frío)
(manos frías)
salgo, doy mil vueltas
tomo una bici, un metro y me voy a perder a las calles límpidas



Inception.




tengo frío (miedo), rose.

Somnolencia

Las horas van pasando, lentas
Lentas como tu dedo suave recorriendo la curva de mis caderas
Limpias como el aire en el agua, y el agua en el aire, de la lluvia infinita cayendo tras los vidrios empañados

Pasan las horas, yo paso con ellas
en un paseo nebuloso por las calles del rocío
En una mirada fugaz a esos ojos insondables, con una sonrisa café y ganas de saludar
Con unas ganas de arrancar por allá por Paraguay, y subir corriendo los ocho
hasta sumergirme en tus rulos marinos, y llorar contigo ay
la infinita pena del olvido de la memoria
O también reír y bailar con la luna y las estrellas el milagro del silencio


Que largas que son las noches de ausencia, y que brillantes se ven las luces cuando el frío las cobija
Y que dulce se escucha tu voz cuando se pierde en la lejanía, entre soles y flores
Que diferente es todo en la distancia, de qué manera el sol se vuelve triangular...

biáidh

Un poema es una cosa que será.
Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser.
Huye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento.

(Vicente Huidobro, Altazor)