Tengo miedo Rous, tengo miedo, ahora sí.
No puede ser que el destino sea tan mala ondi con nosotras.


No, quiero pensar en ese cielo azul que vamos a mirar
y en las amanecidas conversando, rodeadas de tacitas de té (porque el café te da acidez) que vienen
porque van a venir, lo sé
quiero pensar en eso.
Quiero darte fuerzas
Quiero acompañarte.
Quiero poder darte la mano siempre, siempre. No quiero que tengas miedo.
No, no, aquí nos apoyamos. Aquí y en la quebrada del ají


Ahora entiendo tu miedo, tus celos.
(y me siento un poco mala por eso)
No quiero que te vayas. Sé que no te vas a ir. no no no.
No


Le vamos a ganar a esto, tengamos fe. Y bailemos ahora que podemos.
Cachai que te amo, cierto?

Adios

Tanto blabla con eso de las despedidas, y al final no se puede decir adios a algo que en realidad nunca fue. No sé en que minuto/mundo aterricé, parece ser que el aire limpio me hizo bien.
Whatever, este librito se cierra. Un gustazo, adios, adios!
Tengo miedo, tengo mucho miedo.
Tengo cansancio en mis pies, en mis ojos salinos que se mueren al mirarte
Y saber que estás lejos, tan lejos.
Tengo miedo del silencio. (Tengo miedo a desaparecer-me)


Tengo miedo a asimilar-me
y darme cuenta que tras días, años, edades ciegas
y siglos estelares
mis manos ya no sean las mismas, y entre las huellas de tinta encendida pueda ver
la mirada fría de la desconfianza.
Acechando, siempre acechando
Buscando respuestas falsas a preguntas ilusorias

Tengo miedo, y a la vez cierta alegría
Cierta fe
De saber que más temprano que tarde podré mirar tus ojos de vuelo sin caerme
sin paralizarme.
Y podré sonreír, sonreírte mientras canto despacito
Podré mirarte a lo lejos, ver tu bandera ondeante sin desear tenerte
Cuando ese día llegue, sabré que el mundo dio la vuelta completa.

White Lake

Mis agradecimientos especiales al Lusho Sehastián, pololo de Titi. Me dejó looca la canción.

Te fuiste

Te fuiste
y me dejaste sin nada
Sin siquiera
las ganas de escribir(te)



Andate, como dice Rorro Román, a todo lo que se llama la Ultra Chucha
Intenté no ser tan obvia hace un rato.. Pero esto me supera. Ahora me largo a la nada, al no pensar mientras Butterfly Explosion me satura las dos neuronas que me quedan, mientras mis manos bailan solas; solas tan re lejos de tu cariño.
Tengo miedo, tengo miedo Rous, si al final, las vueltas van y vienen, como las olas; y de qué sirvieron las olas si todo volvió a como era en un principio. Me da miedo mañana, mañana en literal y en metafórico. Sé que es culpa mía por haber visto tanta lesera de don Walt cuando chica y pensar que las cosas se solucionaban y que el príncipe llegaba al final del cuento... por que poco a poco me doy cuenta que no es así, y que más que mal esas cosas que pasaban cuando era chica ya pasaron... ya pasaron.
Me asusta que no vuelvan a pasar; me asusta pillarme en una casa llena de gatos, me asusta terminar siendo una vieja de mierda. Me asusta ver tu cara en cada sueño, y darme cuenta al despertar de que nunca eresfuiste serás, seas quien seas.
Y mientras mas lo siento, mientras más fuerte suena Svefn-g-englar dentro de mi cabezota colorada, más fuertes son las ganas de arrancarme al puerto, y volar lejos bien lejos, por allá donde el puerto me queme con él, donde las callejas y los ascensores sean el refugio de esta pseudo mente casi creativa que soñó mucho cuando chica.
No quiero necesitarte; no, no. Quiero poder volarme lejos, quiero poder verte subir a la luna con el humo del cigarrillo que sé que me hará dormir  hasta mañana. Hasta un mañana sin gritos y sin miedo, hasta un mañana en que las mañanas sean un cuento diferente.
Cómo extraño esas mañanas con sonrisas de temprano, cómo extraño esas mañanas en que mis manos se enredaban en tu pelo de luna.

Intento

Intento escribir, intento no pensar.
Intento volver a la nadasidad de antes, de antes de conocerte.
Intento ignorarte, ay, vanos intentos.

Intento dejar de intentar interesarte
Es patético, si.
Una noche más de poco sueño mucha mente.

Intento leer, intento concentrarme




Intento volver a querer siquiera un mañana.... pero no.
Intento no necesitarte. Por la cresta, en vano.

biáidh

Un poema es una cosa que será.
Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser.
Huye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento.

(Vicente Huidobro, Altazor)