Pianista

Mis dedos comienzan a recorrer las teclas del mágico artilugio para deletrear, bailando desacompasamente con las cadencias de una melodía en silencio, llena de imperfecciones y temblores.
La luz artificial le da a mis manos frías una tibieza desconocida, y las yemas manchadas de tinta brillan de una manera un tanto exótica, como si hubiesen pintado con henna las manos de alguna tímida novia.
Aún así, me largo a escribir y el escaso cabello que cubre mi aún más escasa nuca se eriza al pensar en la inminencia de la velada que me espera.
Una velada en soledad.
Cuando vi por fin que eso que se llama futuro se dibujaba con una luz un tanto menos tenebrosa, vino otro y se llevó los tecitos nocturnos.
Lo siento, pero así veo las cosas.
Ahora escribo un tanto sin pensar, dejando que el agua corra, que mi pulso se calme, que los cigarrillos que dejé en el balcón se consuman con lentitud.
Te extraño, y eso me duele un poco.
Extraño tus sonrisotas pajaronas,  tus miradas rubias y esas tallas fomes que nos tirábamos, las idas furtivas a comprar cualquier estupidez en el local de la esquina. Y lo peor de todo es que me molesta extrañarte.
Me molesta un tanto ver esa bicicleta roñosa estacionada en el fondo de la facultad, me molesta que me moleste ver esa bicicleta roñosa estacionada en el fondo de la facultad.
Por que debiese estar feliz.
Pero no. Lo siento, sí, soy un poco egoísta, y yo que me reía de tus celos.
podría apostarte que él piensa que hay algo raro conmigo, pero tu sabes que no. Tu sabes que no, por que siempre nos hemos celado mutuamente.
Y si por alguna razón, mientras leías esto pensaste que había algo raro, es por que las cosas están peor de lo que pensaba.
Por la cresta, es lunes en la mañana y me doy cuenta de lo vacía que está esta facultad sin tu amistad de sol.
Me voy a caminar a Artes, mejor.

Absurdistán

Hay dias en que siento que es demasiado tarde. Que es mejor dejarse fluir, en un perpetuo correr, para al final de la cascada caer como una cáscara de limón edificio abajo
Hay dias en que mi tierra es Absurdistán y mi abrigo el Deseo Impenetrable
El Deseo de poder traspasar las horas y los metros, en un febril baile contra la memoria
El azote de Dios, conversando en una banca de plaza, sentado junto con el Divino Anticristo, ambos tarareando alguna cancion de Beirut.
Hay días en que me doy cuenta de que toda mi ropa es roja.
Roja como mi pelo
Como esa sustancia desconocida que brota de mis manos.
Como la millada de insectos que llenan mis piernas y ese vestido provocador que nunca te mostré.
Y que hoy esperé que vieras; pero no.

Hay otros días en que te deseo, también. Esos días son más confusos
De esos días no me acuerdo, de esos días solo conservo el calor de mis yemas apoyadas en el metal
y el sonido de tu voz de baritono, y el recuerdo de tus malditas pestañas en mi cuello.
Es entonces cuando mi mente se arranca y mi cuerpo se queda atrás, sentado en el pasto,
sentado bajo el sol
bajo la mirada
impenetrable
de trescientas hormigas
acechantes.

Marbhfháisc ort!

Debí haberle hecho caso a mis sentidos. A mi escepticismo. Por último, hacerle caso a la tele y no tirarme de nuevo al río. Pero no.
¿Que carajo hice? Lo contrario; bien, bien, un aplauso para mí.
¿Y ahora?
Ahora nada poh, ahora me doy cuenta de lo imbécil que puedo llegar a ser.
Bien... miles de pruebas, ensayos de coro, exámenes finales, buscar casa, la teletón y el paro de metro.
¿Y ahora?
Nada poh, es las 12 y media de la noche, debería estudiar Geofísica.... pero no.
Escuchando Arnalds, Escribiendo estas leseras para descargarme, pensando ya no en Barabandaradan como algo simpaticón, alegre y curioso.
no hueón; me salgo del léxico pseudo intelectualoide, de toda la formalidá del blog, para decirte así bien  grandote destacado


¡Hijo'eputa!

Como dice mi amiga Cristine, Maricound.
Como dicen en Irlanda, Marbhfháisc ort!
Como digo yo: Hijeputa, maricón chueco.

Y eso. Shúalo.


Por la chucha.... que se acabe luego esta mierda de año. Por la puta, quiero un cigarro.
Y una chela.
y un abrazo ):

Porotoske

Que rico sería
envejecer contigo
en una casita llena de chucherías
tecitos, vasitos
peleas matutinas por la ducha
un biombo de los bitlis
y risas, tantas risas
que ahoguen esa montonera de recuerdos acuosos que tenemos
y los cambiemos por rayitos de sol
y conversaciones en Hopelandic
y pasar virutilla los sábados
cantando Strawberry Swing
Me gusta esta foto, es como cotidiana ♥
Que lindo va a ser envejecer juntitas

Póstumo

Agua arriba, abajo, a los costados. Todo salado y yo misma vestida de agua. Y pensando:


Dioses, me bastó con amarte.

Hualpén.



Después de surcar los añejos robles del Olvido, cruzando por el lago del Mas Allá, pudieron ver la delicia imperecedera de los tálamos Primaverales, escondidos desde tiempos inmemoriales en un tintero y una vela.
Es-condidos entre las hojas y las flores,  jugando a los mil juegos infantiles del dimequetedirete, no sintieron el correr del tiempo, obnubilados por el ojo café profundo de la mirada del otro. Enceguecidos, corriendo como animales contra la muralla fría que es el Azzar. Jugando una partida de ajedrez en la que se apuesta la vida y la muerte; una partida de ajedrez en la que el sol juega como rey y la noche es el tablero. Un juego de segundos tras el brillo metálico de los kilómetros de distancia, en el que las voces que ansían sonar juntas solo se dan cita en la amnesia nebulosa de la Imaginación.
Un juego como un disparo, en el que el cielo, el infierno y las ofrendas capilares son sólo un macabro recuerdo alejado en una cueva tibetana. Un juego relleno del hablar por estética, del hablar sin escribir: Del escribir sin hablar. Un juego que se decide en una simple noche, en una simple mirada; un juego de inversiones y pérdidas, asimismo de ganancias.
Una conversacion perdida en los tiempos medievales, anclada en un monasterio invadido por los musulmanes,    en el que Nur al Din entra a sentarse comodamente a nuestro lado, hablando de astronomía, conquistas y camafeos como si nada.
El sueño tenía razón. Vamos por el salto de fe.

Enroque

Agua alrededor. Arriba, abajo a los costados; moviéndose, resonando sobre nuestras cabezas imperiosamente salada.
Un sacrificio; cambiamos tu vida por la nuestra. Tómala Poseidon, y sácanos de aquí, de esta agonía de no respirar. Hombre de morado, haga saber a los de más acá que seguimos en el agua.
Olas arriba, abajo, rodeándonos, llevándonos. Abandonándonos en esta inmensidad Viñamarina, a la triada de Aventureros. ¿Fueron en vano tantas tardes de esfuerzo?
Un par de manos afirmándome. Yo misma flotando sujeta. Pensamientos inmóviles, resignación absoluta. La arena misma, tan cerca que parece broma.
Mi papá saliendo inconsciente del agua.
un corro de gente.
un minuto
dos
nada.
Un niño que juega en la arena y pregunta si tiene que buscar otro papá. Yo lo abrazo, con todas mis fuerzas, deseando retroceder el tiempo.
De pronto, un grito de victoria, proveniente de las profundidades de la Matriz.
Don't you know it's gonna be

All Right?

biáidh

Un poema es una cosa que será.
Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser.
Huye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento.

(Vicente Huidobro, Altazor)